Muere Arribas Castro, locutor clave de la radio desde los sesenta

Fue uno de los pioneros en sacar los micrófonos a la calle y en pasear por la ciudad y los mercados  

JOAQUIM ROGLAN - 18/02/2006
(LA VANGUARDIA) - Barcelona

El radiofonista Luis Arribas Castro, nacido en Barcelona el año 1934 y conocido como Don Pollo,falleció anteayer habiendo dejado redactada su propia esquela con mucho sentido del humor. Su texto necrológico se adelantó al que será sufragado por la Generalitat de Catalunya, ya que el año 2005 Arribas Castro fue galardonado con la Creu de San Jordi, honor que comporta la publicación de tres esquelas cuando fallece alguno de los premiados.

El texto oficial cuando le fue concedida la Creu de Sant Jordi decía: "Locutor radiofónico profesional de la radio durante 37 años. Durante su trayectoria, ha trabajado en diversas cadenas de radio. También ha participado en el programa La orquesta,de Televisión Española. Creador del popular programa Europa musical (1964-69) en EAJ-15 Radio España de Barcelona, donde promocionó a cantantes como Françoise Hardy, Adamo, Tom Jones y Elvis Presley, trajo por primera vez a España al cantante y actor Frank Sinatra. Impulsó grupos como Los Sirex, Los Mustang o Los Brincos, y fue el principal promotor del Dúo Dinámico. Su popularidad como periodista radiofónico aumentó con el programa La ciudad es un millón de cosas y con campañas radiofónicas como Qué bonita eres, Cataluña o Planta un árbol".

Es una biografía oficial demasiado breve para resumir el historial de un profesional que transformó y modernizó la radio y fue galardonado con el premio Ondas el año 1976, que presentó a The Beatles en la Monumental de Barcelona y que descubrió y promocionó a cantantes como Luis Aguilé, Gelu y José Guardiola, entre otros mitos de la canción melódica y moderna. Pero su programa en TVE le costó duras críticas, ya que desde entonces quedó demostrado que el lenguaje de la radio no es la televisión.

Arribas Castro llena muchas páginas de la historia de la radio desde la década de los cincuenta hasta finales de los sesenta del siglo pasado. Fue uno de los pioneros de los concursos patrocinados por las marcas publicitarias, donde nació su célebre Don Pollo. Pero fue también uno de los pioneros en sacar los micrófonos a la calle y en pasear por la ciudad y los mercados, "Señora, le regalo una maceta", decía a sus fans. Era el costumbrismo radiofónico.

Miembro de una generación de grandes radiofonistas como Joaquín Soler Serrano, Mario Beut, Joan Armengol o Salvador Escamilla, uno de sus programas más célebres fue Europa musical, que se emitía ante el público y en directo desde los estudios de Rambla, 126 y que empezaba con un "Arribita los ánimos, chicas, esto es Europa musical".Arribas Castro aparece elogiosamente citado en entrevistas y libros de la generación posterior. "El más grande entre los grandes", le definió Carlos Herrera. Su voz quedó grabada para siempre en las viejas cintas magnetofónicas de Radio Juventud, Radio España de Barcelona, Radio Barcelona y Cadena Catalana. Retirado después para dedicarse a promocionar conciertos y espectáculos, regresó a las ondas en Ràdio l´Hospitalet, a la vez que se entregaba a la pintura, que era su otra gran pasión.

Hijo de unos tiempos de oro y bohemia radiofónica sin fondos de pensiones, fue un ser entrañable para las siguientes promociones, que le vieron triunfar entre damas y copas. Fue, también, otro eslabón sentimental perdido en la irresistible ascensión de Isabel Gemio.

Atractivo, bohemio y sentimental, los últimos años de su vida fue un ser imprevisible, porque opinaba lo que quería y cuando le apetecía. Políticamente incorrecto, casi cayó en el olvido. Hasta que el año pasado le otorgaron la Creu de Sant Jordi, y se intuyó que pronto se iría aquel testigo de una radio romántica que enseñó a decir: "Arribita los ánimos, chicas". Porque era la radio directa y humana que enseñó a amar. Legendario personaje cuando se acababa el trabajo tras el micrófono y comenzaba la vida, nos ha dejado su esquela, su voz y su maestría.

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